En esta segunda entrega de nuestra serie, seguimos el recorrido de Beethoven por Bohemia, donde escribió la Séptima, la Octava y comenzó la Novena; dejó tres versiones de la carta a su Amada Inmortal sin enviar; evitó a la élite, pero se refugió en tabernas ruidosas; paseó con Goethe y se sintió más importante que el emperador. Praga no recibió una pieza como Für Elise, pero sí una sinfonía tácita e íntima: la del Beethoven más humano y más libre.
See more here.
